CLASSIC AUTOMATIC

Se dice que los relojes empezaron a llevarse
en la muñeca al principio del siglo XIX.
Desde ese momento, su tamaño fue
reduciéndose cada vez más. En 1910
comenzaron a desarrollarse diseños y
mecanismos de relojería exclusivos
para relojes de pulsera, lo que dio lugar
a una clasificación distinta a aquella de los relojes de bolsillo. Durante los siguientes 100 años, las estructuras exteriores y los materiales han evolucionado, pero la estructura básica y la apariencia se han transmitido de generación en generación.